El Gobierno de la República Democrática del Congo y la Organización Mundial de la Salud (OMS) reafirman su sólida alianza y su compromiso común para proteger la salud y el bienestar de la población de la provincia de Ituri y de la nación en general, tras la misión conjunta a Bunia liderada por el Dr. Samuel Roger Kamba, Ministro de Salud, el Sr. Patrick Muyaya Katembwe, Ministro de Comunicación y Medios, y la visita del Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Esta visita de alto nivel llega en un momento complejo, en el que el país responde a un brote de ébola causado por el virus de Bundibugyo. El Ministerio de Salud informa de una situación en rápida evolución, con casos y víctimas mortales notificados en varias zonas de salud de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. El Gobierno, con el apoyo de la OMS y sus asociados, está intensificando la vigilancia, la realización de pruebas analíticas y la atención a los pacientes para interrumpir la transmisión lo antes posible.
El Gobierno de la República Democrática del Congo lidera con firmeza una respuesta nacional integral, en la que trabaja estrechamente con las autoridades provinciales de Ituri y las provincias vecinas. La OMS, junto con el sistema de las Naciones Unidas en general y sus asociados humanitarios y en materia de salud, está plenamente comprometida con el apoyo a estos esfuerzos. Juntos, las autoridades de la República Democrática del Congo, la OMS y otros asociados trabajan para fortalecer la coordinación, movilizar recursos adicionales y velar por que las intervenciones esenciales para salvar vidas lleguen de forma rápida y equitativa a las comunidades afectadas.
En esta respuesta es fundamental el reconocimiento de que las comunidades son cruciales para la solución. Conseguir los resultados deseados dependerá de la confianza, el compromiso y el liderazgo de las comunidades locales. Las autoridades nacionales y provinciales, con el apoyo de la OMS y otros asociados, intensifican las conversaciones con líderes comunitarios, grupos de mujeres, representantes juveniles, líderes religiosos y el sector privado para comprender mejor las preocupaciones locales y poner en marcha conjuntamente soluciones eficaces y apropiadas desde un punto de vista cultural.
Aunque la cepa del virus de Bundibugyo presenta desafíos adicionales, como la ausencia de una vacuna autorizada o tratamiento específico, las medidas de salud pública probadas siguen siendo eficaces para ralentizar la transmisión y para una posible recuperación completa. El Ministerio de Salud, la OMS y otros asociados trabajan para realizar rápidamente ensayos controlados aleatorizados de vacunas candidatas y posibles tratamientos.
Entre los desafíos persistentes se incluyen la detección precoz y el aislamiento de casos, el rastreo de contactos, entierros seguros y dignos, la prevención y control rigurosos de las infecciones en los establecimientos de salud y una fuerte concienciación comunitaria. El Gobierno y la OMS hacen un llamamiento a todas las comunidades para que sigan adoptando conductas protectoras, como la higiene periódica de manos, la búsqueda temprana de atención en establecimientos de salud y el intercambio de información precisa.
La República Democrática del Congo aporta una experiencia sin igual a esta respuesta, al haber contenido satisfactoriamente numerosos brotes de ébola anteriores. Esta experiencia, junto con un fuerte liderazgo político al más alto nivel del Estado y una renovada solidaridad internacional, proporciona cimientos sólidos para controlar el brote actual.
Ambas partes hacen hincapié en que la respuesta a los brotes pasa por el mantenimiento de la atención primaria de salud y los servicios esenciales, y por el fortalecimiento a largo plazo de los sistemas de salud. Las inversiones de hoy en laboratorios, trabajadores de la salud, sistemas de vigilancia y servicios esenciales dejarán un legado para la población de Ituri y de la República Democrática del Congo en general.
Agradecemos sinceramente a nuestros asociados internacionales el apoyo ya proporcionado a las operaciones de respuesta y alentamos a mantener la solidaridad para controlar este brote. La cooperación entre países también debe garantizar que las fronteras permanezcan abiertas y que los controles de entrada no obstruyan el flujo de suministros médicos y de personal que tanto se necesitan.
Juntos, las autoridades de la República Democrática del Congo, la OMS, los CDC de África y otros asociados trabajan para fortalecer la coordinación, movilizar recursos adicionales y velar por que las intervenciones esenciales para salvar vidas lleguen de forma rápida y equitativa a las comunidades afectadas.